Son tiempos de cambio. El momento en que vivimos nos parece el único importante en el devenir de la historia. Pero la historia se  empeña en demostrarnos, una y otra vez, que estamos sometidos a su dictado. El brexit es su último, por el momento, mejor ejemplo. Los votantes británicos han sacudido, como nunca antes, los cimientos de la Europa comunitaria. El terremoto provocado puede servir para mostrar lo difícil que es acertar un escenario concreto, y que la falta de seguridad y la incertidumbre nos acompañan siempre, aunque las decisiones que vamos tomando influyen y modifican a su vez este nuevo escenario.

¿Será un error fatal?, ¿el principio de una nueva era, con nuevos actores y papeles, o un cambio en el reparto? No sabemos, pero estamos seguros, esta vez sí, de que la situación anterior ha desaparecido. Pensemos un día antes de la caída del muro, en la noche del jueves 9 al viernes 10 de noviembre de 1989, podíamos ver los indicios pero no asegurar qué pasaría. Un día después impresionados, conmocionados por lo que vivimos, solo podíamos pensar en que todo había cambiado. Ha llegado ese momento, el cambio ya se ha producido, ahora nos toca gestionarlo.

Brexit y EE.UU. Caida del muro